12 May Las 5 mejores identidades visuales de Eurovisión: branding y diseño gráfico
Repaso algunas de las identidades visuales más potentes y creativas de Eurovisión en los últimos años. Desde conchas marinas hasta píxeles en forma de corazón, el festival ha demostrado que su apuesta por el diseño gráfico va muy en serio. Este recorrido incluye ediciones recientes como la de Lisboa 2018, Kyiv 2017 o la premiada Róterdam 2020, cuyo branding ganó el oro en los European Design Awards. Y sí, también está la identidad de Basilea 2025, que viene cargada de simbolismo suizo, corazones pixelados y una mascota con pelazo.
El Festival de la Canción de Eurovisión es blablabla. Venga, que todos sabemos qué es. Sí, y también participa Australia. ¿Quién no conoce a Lee Lin Chin? 🤣
*nota para los pocos que no saben quién es Lee Lin Chin: australiana de origen indonesio, ha sido una de las portavoces más reconocidas dentro del festival.
Eurovisión es mucho más que un festival musical: es también un escaparate internacional de diseño y branding aplicado a gran escala. Cada edición desarrolla un sistema visual completo que incluye logotipo, lema, paleta cromática, tipografías, motion graphics y aplicaciones en entorno físico y digital. En este análisis repaso algunas de las identidades visuales de Eurovisión más destacadas de los últimos años, centrado en su construcción conceptual, coherencia gráfica, adaptabilidad y capacidad simbólica. Si trabajas en diseño gráfico, identidad visual o dirección de arte, aquí encontrarás referencias reales de cómo se gestiona una marca evento con proyección global.
Lisbon 2018
Salvador Sobral consiguió llevar el festival a Portugal por primera vez en 53 años. La RTP explicó que ‘como país, Portugal siempre ha conectado Europa con el resto del mundo a través del océano, y hace 500 años Lisboa era el centro de muchas de las más importantes rutas marítimas. Hoy, Lisboa está usando la conectividad del océano como inspiración, con el eslogan ¡Todos a bordo!’. Así invitaba a la comunidad internacional a unirse en la competición de ese año.
El logo principal mostraba una concha marina estilizada, aunque la identidad se componía de 12 versiones diferentes inspiradas en formas de vida oceánica: algas, moluscos, plancton y otras criaturas simbólicas. Este enfoque modular buscaba representar la diversidad biológica y la belleza natural de los océanos, reforzando el mensaje de inclusión y conexión.
Desde un punto de vista técnico, fue una identidad visual sólida y flexible. Las ilustraciones eran vectoriales, con líneas limpias, lo que permitía una excelente adaptación a todo tipo de soportes. La composición se basaba en formas curvas, simétricas y repetitivas, muy efectivas en animaciones, estampados, fondos o iconografía. Además, el sistema era adaptable y reconocible incluso sin texto.
Los colores principales eran azul marino y dorado, transmitiendo elegancia, profundidad y luz. La tipografía del lema All Aboard! era manuscrita, aportando cercanía y contraste respecto a los elementos geométricos.
Curiosidad de la edición: En esta edición actuó como invitado el propio Salvador Sobral, interpretando su canción ganadora junto a Caetano Veloso, en una actuación que se alejó totalmente de la estética Eurovisión habitual. Fue uno de los momentos más minimalistas y emotivos de la historia reciente del festival.
La identidad se aplicó de forma coherente en todos los materiales del evento: entradas, cartelería, redes sociales, escenografía y merchandising. Fue una propuesta elegante, natural y con un mensaje potente, muy alineado con la personalidad visual de Portugal.
[bctt tweet=»La identidad gráfica 2020 de Eurovisión ha sido premiada en los European Design Awards» username=»jurgenBS89″]
Rotterdam 2020
Tras la emotiva victoria de Duncan Laurence en 2019 con “Arcade”, los Países Bajos se preparaban para acoger una nueva edición del festival en el Rotterdam Ahoy. El lema elegido fue “Open Up”, un mensaje directo y abierto a la interpretación que invitaba al mundo a abrirse a nuevas culturas, ideas y sonidos.
La identidad visual fue encargada a la agencia CleverºFranke, con oficinas en Utrecht y Chicago. Siguiendo la tradición del diseño neerlandés —minimalista, funcional e innovador— desarrollaron un logotipo que rompía con lo habitual: una figura circular formada por 41 franjas de color. Cada franja representaba un país participante, y su posición dentro del círculo correspondía al año en el que debutó en Eurovisión.
Este enfoque generó una visualización de datos que, más allá de lo estético, contaba una historia: la historia de cómo se ha construido Europa desde lo musical, país a país. La simplicidad del diseño permitía su reproducción a cualquier escala, en cualquier medio, y su fuerte componente simbólico lo convertía en una pieza reconocible sin necesidad de texto.
Desde el punto de vista técnico, la agencia creó un sistema gráfico completo basado en este logotipo: animaciones, composiciones modulares, versiones monocromáticas y patrones derivados. Se utilizó un software propio para generar la gráfica a partir de los datos históricos de cada país, lo que convirtió esta identidad en una de las más conceptuales y digitales del certamen hasta la fecha.
La paleta de color estaba compuesta por los tonos oficiales de cada bandera nacional, lo que daba como resultado un abanico cromático vibrante pero con sentido. La tipografía, sobria y sans serif, reforzaba el protagonismo de la forma gráfica.
Curiosidad de la edición: Aunque la edición fue cancelada debido a la pandemia, se emitió un programa especial el 16 de mayo llamado “Eurovision: Europe Shine a Light”, que homenajeó a los artistas y canciones que iban a participar ese año. A pesar de no haberse celebrado, la identidad visual de 2020 se reutilizó como base para las ediciones de 2021, generando una continuidad visual y emocional que reforzó el espíritu de resiliencia del festival.
Kyiv 2017
Tras la victoria de Jamala en 2016 con “1944”, el festival regresó a Ucrania por segunda vez. La sede fue el Centro Internacional de Exposiciones de Kiev, y el lema de esa edición fue “Celebrate Diversity”, un mensaje claro que apostaba por la inclusión, la pluralidad de voces y culturas, y la unión a través de la música.
La identidad visual fue desarrollada por dos de las agencias creativas más influyentes del país: Republique y Banda. Ambas partieron de un elemento profundamente arraigado en la cultura tradicional ucraniana: el Namysto, un collar hecho a base de cuentas decorativas que no solo se usaba como adorno, sino también como símbolo de salud, protección y estatus.
El logotipo estaba formado por una secuencia de cuentas de diferentes tamaños, patrones y colores. Cada cuenta se diseñó con una textura o motivo único: rayas, puntos, espirales, entramados… representando la individualidad de cada país, cultura o estilo musical que forma parte del festival. En conjunto, esas cuentas formaban una figura circular en movimiento, simbolizando cómo la diversidad puede generar armonía.
Desde el punto de vista técnico, el sistema gráfico apostaba por un uso limpio del color, con una paleta centrada en negro y rojo, colores tradicionales ucranianos que funcionaban muy bien en entorno digital, print y broadcast. Este diseño fue utilizado en animaciones, fondos de pantalla, escenografía, vídeo branding, entradas, merchandising y redes sociales.
Además, la puesta en escena fue uno de los puntos más valorados: el diseño del escenario, a cargo de Florian Wieder, retomaba el círculo como forma central, con una gran estructura curva que envolvía el fondo del escenario, generando un efecto inmersivo mediante pantallas LED y juegos de luces sincronizados. Se incorporaron formas fluidas y pasarelas hacia el público, simbolizando la cercanía y el diálogo.
Curiosidad de la edición: Fue la primera vez que Eurovisión tuvo un trío masculino como presentadores: Oleksandr Skichko, Volodymyr Ostapchuk y Timur Miroshnychenko. Además, la elección del lema generó cierto debate: algunos lo consideraron genérico, pero su aplicación visual y la narrativa asociada lograron darle un peso real, conectando tradición local con un mensaje universal.
[bctt tweet=»Los encargados de crear la identidad visual de Eurovisión 2020 ha sido la agencia de diseño CleverºFranke» username=»jurgenBS89″]
Vienna 2015
Gracias al triunfo de Conchita Wurst en 2014, la ciudad de Viena acogió el festival de Eurovisión 2015. El lema de ese año fue “Building Bridges”, y el diseño visual se articulaba precisamente en torno a esa idea de conexión y unión entre culturas, naciones y personas.
El logotipo principal representaba un puente abstracto formado por una serie de puntos que generaban una figura esférica, casi como una onda expansiva. Aunque muchos lo asociaron visualmente a una “esfera tipo Pepsi”, el concepto detrás era más simbólico: un flujo constante de energía, diversidad y armonía que cruza fronteras.
Desde el punto de vista técnico, se trataba de un diseño dinámico y adaptable, basado en una retícula circular y una transición fluida de color. Los puntos creaban un efecto de profundidad en 3D y movimiento, algo que funcionó muy bien en animaciones, fondos de escenario, vídeos introductorios y material promocional.
La paleta cromática partía del rojo y se descomponía en degradados multicolores, representando la variedad de culturas que conforman Eurovisión. La tipografía era sans serif, sobria y legible, lo que permitía centrar la atención en los elementos visuales dinámicos.
Curiosidad de la edición: El eslogan “Building Bridges” no solo fue gráfico. El escenario del evento estaba diseñado con una pasarela en forma de puente que avanzaba hacia el público, reforzando físicamente el mensaje del diseño.
En resumen, Viena 2015 presentó una identidad visual moderna, simbólica y muy bien adaptada a entornos digitales. Fue un ejemplo de cómo un concepto simple puede dar lugar a un sistema visual impactante y coherente.
Basel 2025
Tras la victoria de Nemo en 2024 con su tema «The Code», Suiza acoge por tercera vez el Festival de Eurovisión, siendo Basilea la ciudad anfitriona. El evento se celebra en el St. Jakobshalle, un recinto con capacidad para 12.400 personas, los días 13, 15 y 17 de mayo de 2025.
El lema oficial, “United by Music”, se mantiene por tercer año consecutivo, reforzando el mensaje de unidad a través de la música. La identidad visual, titulada “Unity Shapes Love”, ha sido desarrollada por el director artístico Artur Deyneuve. Inspirado en la tradición suiza de democracia directa, el diseño se centra en la escucha y el diálogo como elementos fundamentales para la unidad.
El logotipo presenta una malla de corazones que se multiplican hasta formar un efecto de píxeles, simbolizando a millones de personas unidas por el festival. La paleta de colores predominante incluye tonos rojos, negros y blancos, con degradados que aportan dinamismo y profundidad al diseño.
Desde el punto de vista técnico, la identidad visual se adapta perfectamente a diferentes formatos y plataformas, desde pantallas LED 360° en el escenario hasta merchandising y material promocional. Además, se ha desarrollado una identidad sonora que combina elementos tradicionales suizos, como el yodel y las trompas alpinas, con ritmos modernos, creando una experiencia auditiva única.
Curiosidad de la edición: Por primera vez en la historia del festival, se presenta una mascota oficial: Lumo, un corazón antropomórfico con melena rizada y colores vibrantes. Diseñado por Lynn Brunner, estudiante de 20 años de la Academia de Arte y Diseño de Basilea, Lumo simboliza la energía y la pasión del festival.
¿Y tú? ¿Tienes alguna identidad visual favorita de Eurovisión? ¿Hay alguna de estas ediciones que te haya sorprendido por su diseño, su concepto o su capacidad para representar visualmente a un país entero? Puede que te guste una por su estética, otra por su simbolismo, o simplemente por cómo encajó con el espectáculo en directo.
Lo cierto es que las identidades visuales de Eurovisión son una fuente inagotable de inspiración para quienes trabajamos en diseño gráfico, branding o dirección de arte. Si te interesa seguir explorando este tipo de temas, pásate por mi blog de diseño gráfico, donde encontrarás más ideas, análisis y referencias visuales. Y reconócelo: si alguna vez has bailado Euphoria, ya formas parte de esta historia. 😝 Cuéntame en los comentarios cuál incluirías tú en esta lista, o qué elementos visuales crees que marcan la diferencia en una identidad de festival bien hecha.
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Adrian
Publicado a las 18:57h, 16 mayoMuy dinámico de leer y muy explicativo! Mira que soy eurofán pero algunas cosas me las acabas de descubrir. Cambiaria Kiev por Oslo entre las 5 mejores. Mi favorita sin duda Austria, una chulada de forma y fondo integrada hasta en el propio recinto. Espectacular!
Sara G
Publicado a las 13:05h, 13 mayoBrutal recopilación. Me flipa cómo explicas el concepto detrás de cada identidad. La de Lisboa 2018 me parece una joya por su coherencia en todos los soportes. ¡Gracias por compartirlo!
astur
Publicado a las 13:05h, 13 mayo¡Qué buen repaso! Como eurofan me encanta ver este enfoque más técnico. Nunca me había parado a pensar en la identidad visual de cada edición, y ahora quiero volver a verlas todas con otros ojos 😂
Noelfe
Publicado a las 13:07h, 13 mayoHe disfrutado este post como si estuviera viendo una gala. Qué bien contado todo. Me he quedado enganchado especialmente con el de Kyiv 2017. Muy top cómo lo enlazas con el simbolismo cultural.
Ana calvo
Publicado a las 13:08h, 13 mayoMe parece un ejemplo perfecto de cómo el diseño puede comunicar mucho más que estética. Has explicado cada caso con una visión estratégica que se agradece. Me guardo este post para futuras referencias.
cande
Publicado a las 13:09h, 13 mayoQué maravilla este recorrido! Algunos diseños me transportan directamente a esa época. Me ha gustado revivirlo todo desde el punto de vista visual, no solo musical
gabri
Publicado a las 13:09h, 13 mayoEste post es como un 12 points al diseño gráfico. Solo te ha faltado meter a Verka Serduchka con su propia identidad visual en glitter y LEDs hahaha